El istmo también es Caribe – La Flota Negra de Yasmín Ross

Por: FERNANDO LIMERES NOVOA*

“La Flota negra” (2004) es una novela de la escritora mexicana Yasmín Ross que transcurre en la ciudad de Limón, en Costa Rica y en Harlem, Estados Unidos.   Narra la vida de Marcus Garvey, protoimpulsor de la conciencia panafricana en el Caribe y en Estados Unidos.  En términos de género, puede considerarse  como una biografía novelada pero también una novela histórica que representa las condiciones del colectivo negro subalternizado en América durante los primeras décadas del siglo pasado.

Seguir la narración centrada en la vida del protagonista equivale a ingresar en los avatares de la colonialidad del poder así como en la colonialidad del ser, condiciones de posibilidad del funcionamiento del capitalismo en América latina y el Caribe pero además en los Estados Unidos. La necesidad de responder colectivamente a tales fenómenos seculares determina la vida de Garvey y su proyecto emancipatorio. Por lo que,  el cronotopo narrativo centrado en Limón focaliza la lucha de Garvey contra el poder omnímodo de la United Fruit Company en consecuencia, la novela de Ross puede vincularse  con la narrativa de temática bananera: desde “Prisión verde” (1950),del escritor hondureño Ramón Amaya Amador, “La Casa Grande” (1962) del colombiano Álvaro Cepeda Samudio pero también con la trilogía de Miguel Ángel Asturias: “Viento Fuerte”   (1950)  “El Papa Verde”  (1954) y “Los ojos de los enterrados”, (1960).  Así “La flota Negra” se integra en una serie literaria de máxima importancia en la literatura latinoamericana.

La novela retrata la infatigable labor del protagonista, su activismo nómada, su energía inagotable que determina su vida itinerante, el determinismo nominalista que rige su destino a partir de la identificación de su propio nombre “Mosiah” con la función mosaica de guía de su propio pueblo. Por otra parte, su activismo es mostrado en la novela desde distintas facetas reunidas en su compleja personalidad desde una categoría totalizadora que podríamos llamar descolonial; dado que desde su labor periodística en The Nation denuncia las condiciones laborales de los trabajadores de la United, lucha por imponer un criterio revolucionario en su primera experiencia periodística en Limón, en el periódico de un timorato y reticente Salomón; por lo que sus textos impugnan la opresión de clase del capitalismo neocolonial que se adueña de vidas, entornos y plusvalía en el contexto caribeño.

Su principal legado histórico es una enseñanza narcicística que funciona como antídoto ante siglos de autodesprecio: “Enseñó al hombre negro  a reconocer la belleza que hay en él”; Belleza que pese a que fue enseñada como patrimonio de una civilización, de una cultura, en definitiva, de un color; puede redescubrirse en sus antípodas; puede surgir con un brillo deslumbrante en aquellos que en apariencia parecen haberla olvidado.

 En pos de esta tarea, el recorrido de Garvey presenta una trayectoria que va del activismo cultural a al político social; aunque en diversos periodos de su vida ambos se constituyen en poderosa amalgama. El aspecto cultural es producto de la evolución de una conciencia panafricanista que  comienza a trazar puentes hacia el pasado para divulgar los aportes de diversos inventores negros por ejemplo,  o las referencias a civilizaciones pretéritas de gran lustre cultural; sin embargo, la información, el dato que vulnera el autodesprecio es erudición vacua si no se complementa con un proyecto emancipatorio que renueve su significado desde el pasado al presente y del presente al porvenir. De este modo, la erudición totalizadora de Garvey menta la ciudad de Tomboctú, la civilización Ashantí, Egipto o Toussant L’Overture. Menta, en definitiva, el otrora libre genio negro en la historia de los negros; silenciada en todo caso por el discurso racializador de los blancos.

Por otra parte, la novela recrea la naturaleza militante de Garvey  ya en Harlem, a la que alude el mismo título: “La Flota negra” al fundar primero en 1914 la “Asociación  Universal de Desarrollo negro y la “Liga de Comunidades africanas (UNIA); es en este aspecto, que la cronología con justa razón convierte a Garvey en el líder del primer movimiento negro del siglo XX; antecedente de Malcolm X, Martín Luther King o los independentistas antiimperialistas africanos; la unión de los afrodescendientes con conciencia de serlo es el primer requisito de liberación de una racialización impuesta; un primer paso de alcance comunitario para impugnar la introyección del prejuicio de autodesprecio, primera condición de la dominación colonial: Dussel lo denominó «encubrimiento del otro», «contraimágenes antropológicas: la construcción de la otredad inferior», según Osterhammel y Jansen, «impresionantes formaciones ideológicas» que suponen la creencia sobre la necesidad de ser dominados inherente a determinados pueblos, para Said; «lo inhumano» para Victor Segalen, «inferioridad» en Mignolo, «colonialidad del ser» para el «programa de investigación modernidad/colonialidad», «procesos de fabulación», para Achille Mbembe, etc.

Maniqueísmo deshumanizador según Fanon: «A veces el maniqueísmo llega a los extremos de su lógica y deshumaniza al colonizado. Propiamente lo animaliza y, en realidad, el lenguaje del colono, cuando habla del colonizado es un lenguaje zoológico» (Fanon, 2014, p.37).

En esta dirección, la trayectoria de Garvey como personaje de la novela evidencia que la racialización subalternizadora es la primera condición que posibilita la explotación capitalista. Su derrotero vital constituye un impugnación de la colonialidad del ser desde diversas perspectivas: social, económica, histórica, ontológica, etc.

Puesto que si la colonialidad es una articulación según Quijano que partiendo de la categoría de raza despliega el capitalismo en América no es menos cierto que se formula a partir del siglo XVI desde su naturaleza discursiva, esto es, desde su propia hechura lingüística la que a partir de su tropología infravalorativa de la otredad despliega una suerte de locus de enunciación científico desde el cual se ensaya una protoantropología mediatizada por  configuraciones prejuiciosas tanto sobre la propia civilización como sobre la otredad absoluta que es el negro; las huellas de tales prejuicios son constatables tanto en sus explicitaciones como en sus implicancias de diversa naturaleza: ontológicas, antropológicas, sociológicas, psicológicas, etc. Todas tributarias de una episteme imperial que socava el mito de la neutralidad de la ciencia y la asepsia del conocimiento científico. Puesto que la racionalidad occidental ya desde su génesis deviene instrumental, según Adorno y Horkheimer, hegemónica de la naturaleza pero también de los “diferentes”, la vida de Garvey en la novela es una vehemente impuganción a lo anterior.

A nuestro juicio, existen dos circunstancias paradigmáticas que expresan la conciencia de la realidad anterior. En primer lugar cuando  encuentra a su  prima Edith alisándose el cabello y aplicándose cremas blanqueadoras:

“Se arremanga la camisa  y levanta la piel del brazo: esto es África. No importa cuantas generaciones pasen, África sigue ahí en tu piel, en tu sangre. Una crema no puede borrar un continente”. (Ross, p. 39).

La segunda circunstancia es indirecta; esto es, el reconocimiento de su identidad racial es dado por la fórmula subalternizadora del cónsul británico cuando denuncia la situación de sus compatriotas jamaicanos. Este le contesta rechazando en la praxis la condición de súbditos británicos de los anteriores:

  “-Los británicos no son esclavos!- Garvey trata de ingresar al vagón de carga donde la policía encerró a los huelguistas maniatados-. Los británicos no somos la burla de ninguna compañía.

British? You are not british, you are niggers! Sentencia el cónsul y ordena partir.

El tren se pone en marcha, Garvey corre con el índice en alto a la par del tren.

-We are part of you dirty empire.

El tren se aleja, el joven queda en medio de la vía con los hombros abatidos.

No room for race un ciego sentado en las escalinatas de la estación ferroviaria se balancea sobre su cuerpo y repite la frase -. No room for race”.

 De modo que la lógica racializante es un lógica introyectada por el poder. Está lógica en la novela es alienante por una parte, porque en la mayoría de los individuos logra introyectar una identidad adulterada que los determina a aceptar su destino social de subalternidad; por otra parte, es maniquea puesto que si en el ordenamiento social existe un estamento inferior ocupado por los racializados; como correlato la cúspide de la jerarquía, ese espacio de preponderancia y hegemonía es detentado por los colonizadores blancos.

En oposición, Garvey es aquel que dispone un conocimiento empoderador, esto es, un conocimiento de la otra historia que permite neutralizar la falacia de la generalización racial desde la cual la colonialidad legitima su poder pero asimismo,  se convierte en un catalizador social dado que encuentra su auténtico poder en superar el convencimiento individual y convertirse en acicate social; es de este modo, el concepto identitario un catalizador de su emprendimiento comercial, en donde encuentra su faceta empresarial, la organización de la compañía naviera Black Star Line que deviene político al convertirse en la plataforma del proyecto mesiánico del retorno a África.

Por consiguiente, aquella otra historia, herencia cultural obturada por el monopolio discursivo de la historia oficial no solo constituye una herencia del pasado histórico, legado que impulsa la conciencia identitaria; sino uno conocimiento prospectivo que impulsa a los afrodescendientes al combate por apropiarse de un futuro y una historia común que legítimamente les corresponde. Aquí entonces, radica el componente liberador del proyecto de Garvey: descubrir un pasado silenciado para superar colectivamente la alienación de la racialización para posibilitar un programa colectivo de realización de la propia historia; venciendo el interesado determinismo colonial.

Este, a nuestro juicio es otro logro de la novela; a saber: el plantear, deconstruyendo el individualismo de la tradición ilustrada eurocéntrica, que la subjetividad no es exclusivamente individual; es parte integrante de una categoría identitaria sociohistórica que dialécticamente se ha configurado por sus luchas de liberación; Garvey, en este aspecto, deviene en  símbolo de que el devenir individual es parte de una unidad más vasta cuyos objetivo de liberación supera la primera y la dota de una significación trascendente cuyo sentido principal es devolver precisamente desde este lugar enunciativo el derecho de los dominados a construir su propia historia disrruptiva con las narrativas paralizantes del pasado; desde aquí entonces Garvey construye su “Flota negra” un viaje que en las antípodas de los viajes colonizadores de los europeos; colonizadores a partir de codificar la diferencia bajo los parámetros del exotismo; un viaje que en definitiva supera la alienación, un viaje que más que dirigirse a África, en una lectura más profunda se dirige al autorreconocimiento de la propia subjetividad condición indispensable para reformular el discurso de la colonialidad en discurso liberador.

  • FERNANDO LIMERES NOVOA es licenciado en Letras (Universidad de Buenos Aires) grado en Lengua y Cultura Española, por la UNED, España. Entre otros temas trabaja con representación de la colonialidad en textos literario, con más 70 artículos publicados en diversos medios y revistas como Nuestraamerica, Analéctica y O Istmo.

REFERENCIAS

Fanon, F. (2014) Los condenados de la tierra. México: Fondo de Cultura Económica .

Mbembe, A. (2016). Crítica de la razón negra: ensayo sobre el racismo contemporáneo. Barcelona: Ned Ediciones

Dussel, E. (1994) 1492 : el encubrimiento del otro : hacia el origen del mito de la modernidad. La Paz. Umsa.

Jansen, Jan C, Osterhammel, Jürgen. (2019). Colonialismo: Historia, Formas, efectos. España. Siglo XXI Editores.

Deixe um comentário

Preencha os seus dados abaixo ou clique em um ícone para log in:

Logotipo do WordPress.com

Você está comentando utilizando sua conta WordPress.com. Sair /  Alterar )

Foto do Google

Você está comentando utilizando sua conta Google. Sair /  Alterar )

Imagem do Twitter

Você está comentando utilizando sua conta Twitter. Sair /  Alterar )

Foto do Facebook

Você está comentando utilizando sua conta Facebook. Sair /  Alterar )

Conectando a %s