Perspectiva Ístmica:  mirar y pertenecer con más-istmo-de-tejer

*POR: Aleksander Aguilar-Antunes*

De todas las tierras de este continente que el invasor europeo denominó “Américas”, apenas el istmo centroamericano conlleva la particularidad de ser, simultáneamente, puente entre océanos y estrecho continental. Esta doble condición —puente y estrecho— no constituye una simple descripción geográfica; ha organizado la inserción del istmo centroamericano en la economía-mundo y en las tramas de poder globales. 

Esta “condición ístmica centroamericana” (Aguilar-Antunes, 2017) ha sido central para el desarrollo del capitalismo desde sus fases tempranas: como corredor interoceánico, como zona de tránsito, como espacio de conexión estratégica entre circuitos comerciales y militares. Pero, al mismo tiempo —y aquí reside una de las paradojas fundamentales que nos convoca—, esta centralidad funcional ha coexistido con una persistente marginalización regional. El istmo centroamericano ha sido indispensable y subordinado a la vez; articulador y periferizado; nodo y frontera. 

Es desde la percepción y reflexión de esta tensión constitutiva que ha emergido al interior de nuestra Articulación Centroamericanista O Istmo una pregunta que no es meramente descriptiva, sino profundamente epistemológica y política: ¿qué queremos decir cuando nombramos a Centroamérica como “región”? ¿Región de qué, para quién, bajo qué lógicas de delimitación y con qué efectos de conocimiento y poder? 

Más allá, estas interrogantes constituyen en realidad el punto de partida de la Articulación O Istmo, iniciativa sociopolítica y cultural centroamericanista, activa desde 2014, que ha venido proponiendo —a través de múltiples espacios de producción colectiva— la noción de “Perspectiva Ístmica”. Nuestra formulación del istmo centroamericano «entre el puente y el estrecho» (AGUILAR-ANTUNES et al., 2023) insiste en que este debe entenderse como una configuración relacional compleja. El puente no es solo una conexión; es también la canalización de asimetrías. El estrecho no es solo una limitación; es también la condensación del poder.

El propio nombre de estos territorios ístmicos ha sido objeto de debate a lo largo del tiempo, tal como hemos expuesto en el texto introductorio —”Entre puente y estrecho: el istmo centroamericano”— de la colección de tres volúmenes titulada «Perspectiva Ístmica», publicada por nuestra Articulación Centroamericanista O Istmo en colaboración con CLACSO y la Universidad de São Paulo (USP, Brasil)”.

Uno de los principales esfuerzos y propuestas de *O Istmo* ha sido aportar a la conexión de centroamericanos residentes en distintos países y continentes de los ámbitos académicos, artísticos y del activismo sociopolítico, a las universidades con los pueblos en movimiento y los movimientos sociales, a diversas generaciones y tradiciones disciplinarias con los saberes centroamericanos no hegemónicos de las calles, de las florestas, de las comunidades locales. O Istmo ha estado buscando aportar a este tejer de redes en cuanto fuentes de inspiración y terreno sociopolítico fundamental para la propia definición de la región.

Esta labor de nuestra Articulación también ha generado la comprensión de la diáspora centroamericana — uno de los violentos efectos de nuestras guerras civiles en los 1970-80 — no en cuanto condición externa añadida al centroamericanismo, sino uno de los espacios mismos a través de los cuales se produce América Central.  La experiencia centroamericana no solo se reproduce, sino que se crea y recrea en espacios diaspóricos, pasando así a formar parte de la geografía intelectual a través de la cual deben entenderse nuestros territorios.

Los orígenes de la Articulación Centroamericanista O Istmo son inseparables de la experiencia de centroamericanos que viven y producen conocimiento fuera del istmo en términos geográficos, particularmente en Brasil, donde se fundó la iniciativa. El propio nombre, “O Istmo”, conlleva esta condición. Busca problematizar —semánticamente, mediante un juego fonético y gramatical entre el portugués y el español (dado que la Articulación surgió en Brasil)— el hecho de que «O Istmo» no es simplemente el equivalente en portugués del español «El Istmo». Es un nombre que pretende posicionar políticamente la relación semántica del fonema [o] en ambos idiomas con respecto a la naturaleza ístmica de Centroamérica. Es decir, en el idioma portugués ese fonema es el pronombre personal <o>, y en el idioma español es la conjunción disyuntiva <o>. Un mismo fonema en dos lenguas distintas que evidencia la certeza\cuestionamiento de la condición ístmica de estos territorios del centro de América en sus identidades.

Esto no constituye una circunstancia biográfica secundaria en torno a O Istmo; forma parte de la genealogía intelectual de la propia propuesta de la Perspectiva Ístmica. La Perspectiva Ístmica, con esta visión sobre el funcionamiento y el significado de la diáspora, cuestiona la premisa de que el territorio es sinónimo de un espacio geográfico delimitado. Revela que la pertenencia puede ser simultáneamente local y transnacional, encarnada e imaginada, heredada y reconstruida.

Es aquí donde la Perspectiva Ístmica adquiere una dimensión que podríamos denominar estético-política. No tratamos de un concepto meramente geopolítico, sino también de una visión estética y ética. Esto implica reconocer el istmo centroamericano como cuerpo-territorial, atravesado y a la vez atravesando migraciones, resistencias, lenguas, espiritualidades y paisajes sociopolíticos en transformación. Y hablar de cuerpo-territorio no es una metáfora ligera. Supone asumir que el territorio no es un soporte inerte, sino un espacio vivido, sentido, disputado. Un espacio donde se inscriben violencias, pero también memorias y posibilidades. En consecuencia, el istmo centroamericano se convierte en un modo de relación más que en un mero objeto geo(político)gráfico. 

La trascendencia de este planteamiento sugiere que las dimensiones artística y geopolítica del concepto no son vías separadas; se constituyen mutuamente. La geopolítica determina qué cuerpos se desplazan, qué territorios se controlan, qué memorias se legitiman y qué fronteras se tornan violentas. El arte, por su parte, puede interrumpir el orden representacional mediante el cual se normalizan estas relaciones geopolíticas. Puede recuperar memorias silenciadas, crear mapas alternativos, reconectar comunidades dispersas y visibilizar formas de pertenencia. El arte no se limita a ilustrar la geopolítica; puede generar conocimiento geopolítico.

Isthmic Imaginaries

Esta convergencia entre arte y geopolítica se hizo especialmente tangible en el proyecto *Isthmic Imaginaries*, realizado en Naarm/Melbourne (Australia) en mayo de 2026. El proyecto —que comprendió una exposición, un ciclo de talleres y un simposio internacional bajo la curaduría de la Dra. Glenda Mejía y la Dra. Tania Cañas (también compañera de O Istmo)— reunió a artistas, investigadores y comunidades locales para reflexionar desde y a través del istmo centroamericano. La exposición se desarrolló del 14 de mayo al 7 de junio, mientras que el simposio internacional tuvo lugar el 23 de mayo. El evento no se limitó simplemente a «llevar la cultura centroamericana al extranjero»; más bien, propició un escenario donde diversas vertientes de la experiencia centroamericana pudieron encontrarse entre sí, estableciendo al mismo tiempo un diálogo con los saberes territoriales indígenas de los lugares donde se ha asentado la diáspora centroamericana, como en Australia. El carácter multilingüe del simposio —que incorporó nawat/náhuat, maya q’anjob’al, maorí, español, spanglish e inglés— desafió aún más la premisa de que el conocimiento centroamericano debe articularse a través de un único idioma o marco nacional.


La invitación que recibimos Dra. Carmen Elana Vilacorta —también fundadora de O Istmo— y yo para participar como ponentes en el simposio resultó especialmente reveladora, ya que amplió el vocabulario conceptual de la «Perspectiva Ístmica» desde un encuentro transnacional concreto. Se invitó a los participantes a debatir sobre el centroamericanismo, las epistemologías, las prácticas vinculadas al territorio, la memoria histórica, la práctica artística, el testimonio y el desplazamiento. La noción del istmo centroamericano, en cuanto metáfora artística y categoría política, se amplió explícitamente hasta convertirse en un espacio conceptual de intersticialidad, ruptura y posibilidad. El marco curatorial puso de relieve cómo la memoria y la identidad se encarna, se transmite y se transforma a través del tiempo en espacios de localidades entrelazadas.

Más-istmo-de-tejer

La Perspectiva Ístmica no pretende establecer una nueva ortodoxia conceptual para los estudios centroamericanos. Se trata, más bien, de una vía para ampliar la mirada sobre los territorios y territorialidades del istmo centroamericano —constituidos como objeto, sujeto y lugar de conocimiento— y de una herramienta teórica para explorar lo que resulta intelectualmente posible cuando su «istmicidad» (GUEVARA, 2020) se toma como punto de partida para la indagación crítica, la creación estética y la propuesta política. En la etapa actual del debate teórico al respecto dentro de *O Istmo*, podemos concebirla como un dispositivo complejo de concepto, mirada, movimiento e invitación.

Como concepto, plantea una operación epistemológica fundamental: desplazar el istmo —en tanto hecho geográfico— de su posición como objeto de estudio pasivo hacia su constitución como categoría analítica activa en el campo de las humanidades. Esto implica reconocer que el istmo centroamericano no es simplemente un «caso» dentro de teorías generales, sino un lugar desde el cual es posible producir teoría. En este sentido, dialoga críticamente con tradiciones de pensamiento que han subsumido a Centroamérica bajo categorías externas —ya sea como «área», «subregión» o «periferia»— sin atender a su especificidad histórico-territorial.

Como mirada, la Perspectiva Ístmica se posiciona frente al nacionalismo metodológico que ha estructurado gran parte de las ciencias sociales en la región. Las fronteras estatales-nacionales, heredadas de procesos históricos coloniales modernos específicos, han funcionado como marcos analíticos aparentemente naturales que fragmentan dinámicas que, en la práctica, son profundamente transnacionales. Como ya hemos señalado en este texto, para quienes habitan la diáspora centroamericana, esto constituye una experiencia cotidiana. La vida ístmica centroamericana se despliega a través de múltiples escalas y territorios.

Como movimiento, la circulación de conocimientos, imágenes, relatos, formas artísticas, prácticas políticas y memorias define la percepción sobre cómo entender estos elementos, sin reducirlos a la asimilación ni a la nostalgia. La diáspora no es simplemente una población que abandonó los Estados centroamericanos ni un depósito estático de una identidad supuestamente auténtica; es un espacio productivo donde estas identidades se negocian y transforman continuamente.

Dentro de este diseño conceptual, en tanto concepto, la Perspectiva Ístmica aporta herramientas analíticas para cuestionar categorías establecidas. Cómo mirada, propone una reorientación situada de la atención hacia relaciones territoriales oscurecidas por los marcos nacionales. Como movimiento, permanece abierta, colectiva e inacabada: su carácter procesual conlleva también una dimensión política.

Es decir, la Perspectiva Ístmica no es neutral frente a las estructuras de poder que han configurado las realidades actuales del istmo centroamericano. Se posiciona críticamente ante las dinámicas de desposesión, extractivismo, militarización y subordinación geopolítica que siguen moldeando estos territorios nuestros; no obstante, al mismo tiempo, reconoce y se nutre de las múltiples formas de resistencia, organización y creación que surgen de los propios territorios.

Por ello, en última instancia, la Perspectiva Ístmica sigue siendo una invitación: no simplemente a representar a Centroamérica, sino a habitarla e interrogarla críticamente; no a producir una teoría definitiva, sino a construir un camino colectivo de reflexión; no a reemplazar las tradiciones críticas existentes, sino a ponerlas en diálogo desde una condición explícitamente ístmica, sobre la cual puedan surgir otras formas de entender el territorio, la región, el Estado, la movilidad, la memoria, el poder y la posibilidad política. La historia geopolítica de Centroamérica se ha narrado a menudo desde la perspectiva de centros externos: Madrid, Washington, Londres, Ciudad de México, instituciones financieras globales, alianzas militares y otros focos de poder. Históricamente, nuestro istmo ha sido tratado como un corredor periférico por el que transitan procesos globales; la Perspectiva Ístmica propone invertir esa orientación: entender el istmo centroamericano no como una franja marginal, sino como un espacio axial desde el cual es posible interrogar las relaciones globales.

En términos metodológicos, podríamos decir que la Perspectiva Ístmica funciona como una herramienta —o, si se nos permite el juego de palabras, un “más-istmo-de-tejer”— que permite articular dimensiones que suelen ser pensadas de manera separada: lo local y lo global, lo histórico y lo contemporáneo, lo material y lo simbólico. La Perspectiva Ístmica propone precisamente abrir ese campo de posibilidad no dual: pensar la región más allá de sus límites institucionales, reconociendo las tramas sociopolíticas que la constituyen como tejido, o más bien como lo que está a tejerse.

Sin embargo, la Perspectiva Ístmica no pretende simplemente invertir esta jerarquía declarando a Centroamérica el «nuevo centro». Su propuesta más ambiciosa consiste en cuestionar la arquitectura intelectual mediante la cual se producen, en primer lugar, el centro y la periferia. La Perspectiva Ístmica propone precisamente la apertura de este campo de posibilidades no dual: pensar la región —desde el istmo— más allá de sus límites nacionales e institucionales, reconociendo las texturas sociopolíticas que la constituyen como tejido y aquello que aún está por tejerse. 

El desafío que tenemos por delante no consiste, por tanto, en domesticar el concepto hasta convertirlo en un modelo teórico rígido. Se trata de dotarlo del rigor conceptual suficiente para que resulte analíticamente útil, preservando al mismo tiempo la apertura que hizo posible su surgimiento. En este sentido, la Perspectiva Ístmica dialoga, por ejemplo,  con epistemologías situadas que han emergido desde los feminismos comunitarios, los pueblos originarios y las luchas territoriales que ha estado siendo plasmado en un esfuerzo conceptual que llevamos a cabo en nuestra Articulación Centroamericanista O Istmo a través de científicos sociales dispuestos a tomar en serio la producción estética como una forma de conocimiento válido; artistas dispuestos a interactuar con las estructuras geopolíticas; y comunidades diaspóricas reconocidas no meramente como objetos de investigación, sino como productoras de conceptos, memorias e imaginación política. 

El desarrollo de la Perspectiva Ístmica depende de que sigamos contrastando esta propuesta con realidades empíricas, tradiciones teóricas, prácticas artísticas y experiencias vividas. En última instancia, su valor no radicará en si logra establecer un concepto definitivo, sino percibir relaciones que, de otro modo, quedan fragmentadas. Quizás, en última instancia, la apuesta de la Perspectiva Ístmica sea precisamente esta: la periferia que el istmo centroamericano encarna puede entenderse como un lugar privilegiado para examinar la producción de la centralidad misma; el istmo centroamericano —como lugar entre mundos, como territorio intermedio (entre el Norte y el Sur, entre océanos, entre poderes)— puede empezar a plantear qué se hace posible cuando el «entre» deja de entenderse como marginalidad y pasa a verse como una posición desde la cual se afirman las propias relaciones: un lugar desde donde se piensan, se crean y se viven los mundos.

*ALEKSANDER AGUILAR-ANTUNES es doctor en Ciencias Politicas, Máster en Estudios Internacionales, Licenciado en Letras y en Periodisimo, fundador e integrante de la coordinación de la Articulación Centroamericanista O Istmo

1- AGUILAR-ANTUNES,   A. Um   discurso   político   ístmico   –   a integração   regional   centro-americana   entre   o   significante vazio e a colonialidade do poder. Tese de doutorado em Ciência Política.  Programa  de  Pós-graduação  em  Ciência  Política  da Universidade Federal de Pernambuco, Brasil. 2017

2- Website de la Articulación O Istmo: www.oistmo.com  y GT-CLACSO de O Istmo: https://www.clacso.org/el-istmo-centroamericano-perspectivas-epistemologicas-perifericas-2/

3-   ( Serie América Central en Perspectiva Ístmica). Universidade de São Paulo. Escola de Artes, Ciências e Humanidades, 2023. DOI: https://doi.org/10.11606/9786588503430

4- Serie América Central en Perspectiva Ístmica: https://www.livrosabertos.abcd.usp.br/portaldelivrosUSP/catalog/series/1

5- Isthmic Imaginaries:  https://www.kingsartistrun.org.au/program/isthmic-imaginaries/

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