Organizando una literatura LGBTIQ+ en Panamá

Por: JUAN A. RÍOS VEGA*

A pesar de que en América Central y el Caribe se han realizado muy pocos estudios sobre las prácticas sexuales durante el periodo precolombino, algunos han revelado una definición diferente de la sexualidad de aquella que se le da hoy día. Las crónicas escritas en los siglos XV, XVI, y XVII se refieren a diferentes formas de homosexualidad como prácticas comunes a las que los europeos llamaron sodomía. (Diversidad sexual en AbyaYala). Sigal (2003) citó:

Cuando los españoles y los portugueses escribieron sobre la Conquista de América Latina, describían a los pueblos indígenas en términos denigrantes. Probablemente las imágenes más extraordinarias a los ojos de los europeos presentadas en estas crónicas de la conquista eran el sacrificio humano, el canibalismo y la sodomía (p. 1).

No hay duda de que los europeos utilizaron sus creencias homofóbicas y racistas para convencer a los indígenas de que sufrían enfermedades e inundaciones como castigo de Dios por tener relaciones sexuales entre personas del mismo sexo. Trexler (1995) sostiene que la sodomía u homosexualidad masculina les facilitó a los europeos la conquista, proclamando ante la gente indígena que la sodomía era su perdición. Por esta razón, “el vengativo dios cristiano había decidido enviar a los íberos para tomar a América ya que ellos se habían entregado a prácticas homosexuales” (p. 84).

El ejemplo más atroz de la conquista europea, especialmente lo que ellos llamaron un castigo por actos de sodomía y, el primer relato de la homosexualidad en el continente americano ocurrió durante el tránsito de Balboa a través del istmo de Panamá.

A través de nuestra historia, pero sobre todo durante la presencia militar estadounidense en el istmo, muy poco se ha tocado el tema de la homosexualidad. Joaquín Beleño (1991) en su obra literaria Gamboa Road Gang/Los Forzados de Gamboa, explica cómo eran definidos y tratados los homosexuales dentro de las cárceles en la base militar en Gamboa.

Los homosexuales, personajes pintorescos, le dan colorido a cualquier institución. Son despreciados la mayoría de las veces por los hombres; pero esto no es óbice para que sirvan de motivo de distracción a toda la tropa de reclusos. Alrededor de sus gestos y contoneos se teje todo un mundo festivo de intrigas picarescas. El homosexual tiene la doble ventaja de aproximarse como hombre y tener la mentalidad femenina. La naturaleza lo ha traicionado biológicamente. Sin embargo, es alegre y se deja entusiasmar con cualquier lisonja pasajera (p. 116).

A pesar de que Beleño narra la existencia de presos homosexuales tanto panameños como estadounidenses dentro de las antiguas bases militares, esto no establece el concepto de un homosexual amanerado o con gestos femeninos, sino la idea de un hombre con ansias de ser y sentirse mujer. La presencia de bases militares estadounidenses en territorio panameño (1903-1999), muestran también la existencia de la mencionada subcultura gay en Panamá como parte del capitalismo. Era muy común presenciar como mujeres y, también hombres, esperaban en las entradas de algunas bases militares para que algún soldado les permitiera entrar a la base. Estas áreas se convirtieron en los espacios perfectos para la prostitución y los encuentros entre personas del mismo sexo. Donoghue (2014) sostiene:

Los esfuerzos de Estados Unidos por imponer control sobre la actividad sexual en las fronteras “proporcionaron un sitio clave para la producción y reproducción de categorías, identidades y normas sexuales” entre las desiguales relaciones atípicas que pululaban a todo lo largo de la frontera imperialista. Por ejemplo, la policía de la zona del canal y los policías militares (MP) con frecuencia arrestaban a “los transgresores sexuales” a lo largo de las fronteras del enclave, les asignaban categorías, les clasificaban y les adscribían conductas e identidades las cuales muchas veces eran falsas, erróneas o hechas a la medida de la misión que ejercía el control estadounidense en la zona fronteriza. Así, las amantes panameñas eran prostitutas, los afeminados eran colombianos homosexuales y los panameños que se disfrazaban durante el carnaval, eran travestis (p.131).

Otro periodo oscuro de la historia moderna panameña es la de los regímenes militares (1968-1989), quienes se ensañaron contra los que se oponían a la opresión y la persecución.  Políticos y civiles que se resistían contra Noriega, incluso los homosexuales, fueron víctimas de persecución, opresión, encarcelamiento, abusos verbales y físicos, y hasta de violación sexual.

 Un buen ejemplo de cómo se señalaba a los hombres gais en Panamá es el tema central de la obra de teatro La Madrid, creada por Salas Fonseca (2005):

Ezequiel: Por la hijueputa salazón que cargo, me pillaron escribiendo con pintura de spray,

            “Noriega Maricón” . . . Coño, me puse del mismo color de la pintura. . . ¡blanco!

Anel:  ¿Y entonces?

Ezequiel: Lo bueno fue que el tongo que me agarro era como medio gay. Tú sabes que lo primero es dar de toletazos y luego preguntan. Este me trato como una princesa. Me mandaron para el cuartel de Tinajitas y me encerraron con unos chombones de alta peligrosidad, dizque para que mi noche fuera tortuosa.

La Madrid era un tugurio marginal cuya clientela estaba compuesta por individuos de diferentes extractos sociales y experiencias. Es un sórdido, estrecho y maloliente bar, situado en el Casco Viejo de Panamá donde homosexuales, lesbianas, intelectuales, prostitutas y hasta drogadictos compartían sus historias; donde a nadie se le preguntaba o exigía una identidad. La Madrid era un espacio libre de riesgos para aquellos que buscaban un espacio neutral para confrontar las normas sociales y creencias religiosas. La historia de Ezequiel no es ajena a muchos gais que frecuentaban La Madrid para reunirse con amigos nuevos y antiguos.

A través de la literatura panameña varios han sido los escritores que han incluido el tema de la homosexualidad y el lesbianismo estereotipado en sus personajes. Pero no fue hasta principios de los 70’s cuando autores como como Agustín del Rosario, poeta, ensayista y teatrista, quien ganó el Premio Nacional de Literatura Ricardo Miró en la categoría de poesía con su libro De Parte Interesada. Desafortunadamente, por la profundidad del tema homoerótico y la época, su obra causó mucha controversia entre algunos jurados del concurso y la misma tuvo que ser publicada en México.

En 1996 Javier Stanziola ganó el Premio Ricardo Miró con su obra de teatro De Mangos y Albaricoques, en la que Fabricio, un joven homosexual panameño vive en un exilio sexual en Miami desde donde relata cómo la opresión y el rechazo por su orientación sexual marcaron su infancia y adolescencia en Panamá.  Para Fabricio, el vivir su exilio es sinónimo de libertad en comparación a insilio que viven sus pasieros (amigos) en Panamá. Sin embargo, en sus viajes a Panamá, sus pasieros les recuerdan como es vivir en el insilio y como resistir los espacios de opresión. Stanziola (2013) comenta que en su obra el pasiero “se libera, aunque sea temporalmente, de esa opresión sistemática” (p. 18). En 2009, Stanziola ganó el premio Ricardo Miró en categoría teatro con la obra Hablemos de lo que no hemos vivido. En esta obra, se desarrolla el tema de la identidad personal y el reinventarse desde el insilio. Stanziola una vez más gana el Premio Ricardo Miró en novela con Hombres Enlodados en 2013. Dicha novela transcurre durante la dictadura de Manuel Antonio Noriega y es contada por Jota Jota, un joven adicto a las telenovelas y concursos de belleza. Jota Jota no cumple los estándares sociales para considerarse totalmente masculino, llevándolo así a ser víctima de la opresión y acoso.

En cuanto a investigaciones sobre temáticas LGBTIQ+, pocos son los estudios que han tocado el tema. La Universidad Nacional de Panamá, cuenta con 8 tesis a nivel de licenciatura que tratan el tema de la homosexualidad. En su mayoría las tesis fueron diseñadas por estudiantes de la Facultad de Derecho, La Homosexualidad en el Derecho Comparado (1982), Estudio Criminológico sobre la Homosexualidad (1983), La Prostitución de Homosexuales en el Distrito de Panamá (1998), Cómo Se Manifiesta la Actitud Hacia la Homosexualidad Según los Estudiantes de las Áreas Humanísticas y Comerciales de Primer y Último Año (2007) y Relación Entre el Conocimiento Sobre Homosexualidad y el Nivel de Homofobia en una Muestra de Estudiantes Universitarios (2011).

Existen dos investigaciones a nivel de maestría que tocan la temática LGBTIQ+, Estudios LGBT+, Limitación en la Normativa Panameña de los Derechos Familiares a la Persona LGBT por Carmen J. Arias (2017). En los últimos 10 años, me he dedicado a investigar y documentar las experiencias de las poblaciones LGBTIQ+ en Panamá. Las siguientes han sido mis más recientes publicaciones: La Conciencia de la Mariposa Transnacional: Para Entender la Homosexualidad en Panamá (2017), An Unhealed Wound: Growing up Gay in Panama (2017) y Una Mariposa Transnacional: Memorias Desde el Sexilio (2020).

En el 2020, Rolando Trejos publicó Prejuicios y Estereotipos sobre la Homosexualidad en Estudios de las Carreras de Psicología, Ingeniería y Bellas Artes de La Universidad de Panamá. Igualmente, el investigador brasileño Diego Madias publicará el libro Subverted Kinship- Nurturing and Inhabiting Gender in Amerindian Philosophy (2020).

En su fase inicial, se encuentra el estudio Cuál es la Situación de la Población LGBTIQ+ en Panamá por la doctora Nelva Marissa Araúz Reyes (2020). La Dra. Arauz Reyes labora para el Centro Internacional de Estudios Políticos y Sociales en Panamá el cual fue fundado en el 2018. Esta investigación analiza los distintos mecanismos legales y de políticas públicas en el país en comparación con otros países de la región. Una segunda etapa busca identificar cómo la adopción de un marco normativo y de políticas públicas desde el Estado que promuevan la equidad de la población LGBTIQ+ profundizan o disminuye la discriminación y la desigualdad de dicha población. Actualmente me encuentro finalizando un estudio cuantitativo que analiza a través de testimonios como la homofobia internalizada y externalizada impactan las vidas de las poblaciones LGBTIQ+ de Panamá. Este estudio será publicado en junio del 2021.

Actualmente, existe mucho interés por parte de las poblaciones LGBTIQ+ a que se documenten sus experiencias para así luchar por la creación de políticas públicas y crear mayor visibilidad. Sin embargo, uno de los tantos retos es que la población LGBTIQ+ se de cuenta de como diversos sistemas de opresión son internalizados como normales y hasta culturales. Otro reto es lograr que las temáticas LGBTIQ+ lleven un componente de activismo y justicia social claro donde las poblaciones antes mencionadas sean partícipes de estos estudios.

Finalmente, otro de los principales retos es la falta de financiamiento y preparación del elemento humano para llevar a cabo estudios académicos y científicos. Desafortunadamente hace falta procesos de investigación en general en Panamá, especialmente investigaciones de carácter cualitativo que ayuden a mejor entender las experiencias de las poblaciones LGBTIQ+ en el istmo.

*JUAN A. RÍOS VEGA es doctor en filosofía de la educación y estudios culturales y labora como profesor en Bradley University en Illinois, Estados Unidos.

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